Detrás de lo que hoy es La Fiambrera están las miradas de Ruth y Maite, dos cómplices del arte que han hecho posible que un lugar como este existe en Madrid: donde el arte no solo se muestra y se vende, sino que también funciona como punto de encuentro, generador de conexiones y eje para trazar nuevas historias. En su tienda de arte contemporáneo encuentras piezas únicas, series cortas y colecciones muy cuidadas, sumado al sótano en el que acogen exposiciones temporales de los artistas que representan.