LOCAL

Bálamo

Plaza de la Independencia, 6

Hay quien entiende el vino como una nota al pie de la carta y quien lo convierte en argumento principal. Desde 2018, Bálamo se ha consolidado como un referente de cocina mediterránea bien hecha, especializado en mariscos y pescados que se reciben frescos cada día. Ahora da un paso más y amplía su propio imaginario con Gran Reserva, un espacio hecho a medida para quienes se toman el vino en serio, lo disfrutan a tragos lentos y sin prisa por levantarse de la mesa.

Gran Reserva: el nuevo templo del vino en Bálamo

En Bálamo el producto siempre ha sido el protagonista, y Gran Reserva nace para llevar esa filosofía al máximo nivel. Este espacio de mil metros cuadrados dedicados solo al vino lleva la firma del arquitecto Rui Costa, que se ha llevado el imaginario vinícola al terreno del espectáculo: cortinas y alfombras granates, maderas nobles y una escalera en forma de bidón metálico que provoca la sensación de estar bajando al interior de una bodega.

Gran Reserva se organiza en 19 espacios, cada uno apadrinado por una bodega de prestigio. Lejos de ser reservados al uso, son cápsulas de historia donde cada sala refleja los orígenes de la bodega, con cartas diseñadas para perderse entre denominaciones, añadas y estilos.

Esta nueva apuesta de Bálamo está pensada para poner en valor el trabajo de las bodegas detrás de sus referencias más especiales a través de sus catas y maridajes semanales. Sesiones en las que bodegas nacionales toman el protagonismo, comparten su saber hacer, cuentan anécdotas de viñedo y acercan su universo al público. Todo pensado desde el disfrute, pero sabiendo que conocer a fondo lo que hay en cada copa permite enriquecer la experiencia.

La carta de Bálamo mantiene intacta la esencia de la cocina mediterránea y el cuidado absoluto por el producto. Entre la calidad gastronómica y una bodega con vinos de alto nivel, se ha convertido en un lugar para celebraciones especiales tanto familiares como sociales o corporativas, con un espacio que se reparte en distintos escenarios: un gran salón presidido por un jardín vertical, una sala con mesas altas para veladas más espontaneas, la terraza exterior o El Arrecife, uno de sus salones más solicitados por sus cristaleras que se abren al exterior.

Con la llegada de Gran Reserva, Bálamo suma una capa más a su propuesta: un rincón en el que el vino se entiende como una experiencia completa, tan importante como el plato y la conversación que lo acompañan.