Un bar de vinos en Conde Duque que, cuando nació hace tres años, ya estaba predestinado a convertirse en lugar predilecto del barrio. Su propuesta es tan fresca y actual como tradicional y sencilla: la tortilla de patatas ya es bandera de la casa y sus vinos se escogen entre aquellos de mínima intervención y de pequeñas bodegas. La fórmula se completa con sus exposiciones temporales de artistas emergentes para contemplar con copa en mano.