Hay lugares que parecen surgir de la alegría de un brindis compartido. A la derecha de la entrada principal del Mercado de San Fernando, Divino Madriz se ha convertido en uno de esos rincones con alma, donde Giulia y Alicia, “las divinas”, han unido el amor por sus orígenes (La Toscana y Málaga) a través del vino, la comida y la alegría de compartir. En octubre celebraron el primer aniversario de un pequeño espacio que no se queda corto en entusiasmo y hospitalidad.
Entre copas de prosecco, spritz y vinos aromáticos, lo más auténtico de Italia se entrelaza con la tradición española para guiarnos en un viaje gastronómico. En la barra se preparan aperitivos clásicos y tablas mixtas de embutidos y quesos italianos, cortados al momento, con una selección que recorre el país de norte a sur: mortadela de Bolonia, speck de los Alpes, salami toscano, guanciale del Lacio, parmigiano de Parma o la scamorza ahumada de Abruzzo.
Su carta, que se renueva por temporadas, combina el encanto del aperitivo italiano con la calidez andaluza. Los paninis, hechos al momento con pan de focaccia o mollete, son la prueba viva de esta fusión. Todo está pensado para un picoteo espontáneo en pleno mercado o para llevar y seguir el festín en casa.
Detrás de la barra, una pantalla desvela el origen de cada vino y nos invita a recorrer cada región de Italia copa por copa. Además, Giulia y Alicia organizan con mimo catas, degustaciones y maridajes, experiencias donde comparten de cerca su pasión por el vino y la cultura gastronómica.
Divino Madriz demuestra que España e Italia comparten una forma de vivir, de brindar y disfrutar alrededor de la mesa. Un rincón en Lavapiés donde el vino se celebra con acento italiano, siempre lleno de autenticidad y alegría.